La casa de Vanesa.

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*Nicolas recuerda la canción que le dedicó a su madre días antes de morir mientras espera a Vanessa*
Nicolás – No puedo creer que ya no estés conmigo mamá.
*Nicolas piensa esto viendo una fotografía de su madre, minutos después llega Vanessa*
Vanessa – Hola Nico, ¿Como estas?
Nicolas – Bien, pasando la tarde como cualquier otra. Todavía no dejo de pensarlos..
Vanessa – ¿Los extrañas, cierto?
Nicolás – Como no tienes una idea, mi vida no ha sido la misma desde que se fue, hay tantas cosas me hubieran gustado que me respondiera, me dejo muchas dudas y él ni siquiera a venido a verme.
Vanessa – ¡Ánimo! Piensa que ella está siempre contigo, y tú sabes porque te lo digo.. Necesitas retomar tu vida
Nicolás – No quiero hablar de eso, aún recuerdo cuando él apareció..

– Meses atrás – Cafetín Good Express –

*Nicolás llega tarde a su cita con Vanessa y esta se lo reprocha*
Vanessa – ¿Otras vez llegas tarde Nicolás? ¿Que te sucede?
Nicolás – ¡No me grites! Lo importante es que llegue ¿no? ¿Estás contenta? ¡Me duele la cabeza!
Vanessa – Si, pero estas tomando ¿No te cansas? ¡Mírate! No te reconozco.
Nicolás – Vamos, con un café eso se me pasa.. ¡Mesero por favor!
*El mesero toma el pedido de Nicolás y se retira, este no se da cuenta que alguien lo observa*
Vanessa – No Nicolás, no es así de sencillo. Desde que tu madre murió no has hecho otra cosa que beber.
Nicolás – ¿Y qué quieres que haga? ¿Quieres que me mate? ¿Quieres que te ahorre tu discurso barato? ¿Por qué no puedes entender que era lo único que tenía? Y sabes algo ¡Se me fue!
Vanessa – No es lo único que tenías y que lastima que no puedas darte cuenta.
*Vanessa deja solo a Nicolas en el cafetín, el mesero se acerca y le da a Nicolás un pedido diferente al que pidió*
Nicolas – ¡Disculpe! Yo no pedí esto
Mesero – Va por cuenta de aquel joven.
*El mesero señala a Marcelo y esté lo saluda con un guiño en su rostro*
Nicolás – Gracias, está bien.. *Nicolás se levanta de su mesa con el café doble y se dirige a la mesa de Marcelo* – Disculpa, creo que te equivocaste, me hiciste llegar este café y sinceramente no creo conocerte, agradezco tu gesto pero puedes beber de él.
Marcelo – Discúlpame tú a mí, toma asiento y disfruta del café, solo pensé que necesitarías doble porción, en un rato pediré el postre, quizás quieras comer algo.
Nicolás – No, lo siento, pero preferiría no tener que sentir que le debo gestos como estos a un desconocido.
*Nicolás deja el café en la mesa de Marcelo y se da la vuelta para irse, Marcelo toma su mano y se levanta*
Marcelo – ¡Espera! Permíteme explicarte, mi nombre es Marcelo ¿Me regalas unos minutos? Ya no soy del todo un desconocido ¿Cierto?
*Marcelo sonríe y Nicolás acepta*
Nicolás – Está bien, pero yo pago lo que consuma ¿De acuerdo?
Marcelo – Está bien ¡Hagamos eso!

– Unas horas después –

Nicolas – ¡Vaya! No pensé que tuviéramos historias tan parecidas, llevamos horas hablando. Te entiendo cuando me hablas de la muerte de tu padre ¿Por eso escribes?
Marcelo – Si, desde muy joven me apasiona la escritura. Recién estoy por culminar mi primer libro.. Busco ese final inesperado.
Nicolás – ¿Y podría leer un poco?
Marcelo – No, me gustaría que disfrutemos juntos del final que tengo pensado.
Nicolas – Esta bien, espero ser el primero entonces.. ¡Rayos! Se me hizo tarde, debo irme.
Marcelo – ¿Volveré a verte?
Nicolas – Si, búscame el sábado en la tarde en esta dirección.
Marcelo – Está bien, cuídate.
*Al irse, Marcelo sonríe y luego ve la hora, este cambia su expresión corporal, pide una copa y comienza a comportarse de forma diferente*

– Parque Central –

*Una semana después Nicolás llega al parque central y se consigue nuevamente con Marcelo*
Marcelo – Pensé que no llegarías..
Nicolás – No podía faltar, necesito saber cómo finaliza tu libro.
Marcelo – Aún no lo termino, primero debo seguir ciertas pautas.
Nicolás – ¿Cómo cuáles? Quizás yo te podría ayudar.
Marcelo – Y no lo dudo, estoy seguro que me vas a ayudar.
Nicolás – ¿Pasa algo?, te noto extraño
Marcelo – No sucede nada, ¿Quieres un café?
Nicolas – Claro, me gustaría. “Nicolás se toma su café, mientras que Marcelo lo observa”
Marcelo – ¿Te gustó? Digo, sirve para la mala bebida, es una receta secreta..
Nicolás – ¿Cómo sabes que bebo?
Marcelo – Lo escuche cuando mande a servir su café, conversabas con una chica.
Nicolás – ¡Sí! es Vanessa, mi mejor amiga.
Marcelo – Sabes, me provocas algo y no puedo evitarlo. *Marcelo se acerca a Nicolás y roba un beso suyo*
Nicolás – No vuelvas hacer eso, me estoy sintiendo mal.. *Nicolás se desmaya y Marcelo se lo lleva a su casa*

– Casa de Marcelo –

*Nicolas despierta en la cama de Marcelo y con esté de frente observándolo*
Nicolás – ¿Qué pasó? ¿En dónde estamos? ¿Que haces parado alli?
Marcelo – Te desmayaste y como mi casa queda relativamente cerca pensé en traerte para que descansaras un poco. ¿Te sientes bien?
Nicolas – Si, me encuentro bien y gracias, pero prefirió irme a casa.
Marcelo – ¿Tienes miedo de mi? Porque no habría razón para tenerlo
Nicolás – No te confundas, solo quiero irme a casa.
Marcelo – Está bien, pero tomemos el último café del hoy, necesitas fuerzas. Prometo que después de él, te sentirás mejor.
Nicolas – Esta bien, sirve el café.
*Mientras Marcelo va por el café, Nicolás busca su teléfono pero no lo consigue, puesto que Marcelo guardó sus pertenencias*
Nicolás – ¡Que idiota! Debo conseguir la forma de escaparme
Marcelo – ¿Hablando solo? No sabia que lo hicieras, ¿Eso fue antes o después de morir tu madre?
Nicolás – No me gusta hablar de ella, solo pensaba en voz alta.
Marcelo – Lo imagino, acá tienes tu café.
Nicolas – Ya no quiero tomarlo, suficiente por hoy
Marcelo – Pensé que te gustaría saber cómo terminaría el libro.. No puedes rechazarme tan exquisita bebida, ¿Seguro que no quieres?
Nicolas – Si quiero leer pero no ahora, quiero irme a casa, actúas de forma muy extraña. ¡Mis cosas! ¡¿Dónde están?!
Marcelo – Las guarde para que no se quedaran mal colocadas por alli, ire por ellas “Marcelo busca las cosas de Nicolás y se las entrega”. – ¿Te pasa algo?
Nicolás – No, nada. Solo que pensé.. Mejor olvídalo, llévame a casa por favor
Marcelo – bebé de tu café y te llevo, no quiero que se te haga tarde.
Nicolás – Está bien, beberé ese café.
*Nicolas bebé del café y Marcelo ve la hora*

– Casa de Nicolás –

Marcelo – Bueno ya cumplí con acompañarte, espero que te haya gustado la tarde de hoy. Tenemos algo pendiente y disculpa si te asuste, no fue mi intención.
Nicolas – Si, gracias. ¿Te gustaría quedarte a dormir? Bueno, solo si puedes y no tienes que volver para escribir
Marcelo – ¿De verdad? Bueno, no te preocupes, siempre cargo conmigo el libro que escribo, nunca sabes cuando puede algo o alguien inspirarte.
Nicolás – Siendo así, por favor quédate, me gustaría seguir platicando contigo pero esta vez te sirvo el café yo, reseta de la abuela.
Marcelo – Si tú no tienes problema con ello, yo tampoco ¡Me quedo!
Nicolás – Está bien, te mostraré donde dormirás, adelante por favor.
*Marcelo pasa a la casa y Nicolas le muestra la habitación donde pasará la noche*

– Nuevo día –

Marcelo – Buenos días, huele muy bien ¿Que preparas?
Nicolas – Prepare el café como lo solía hacer mi mamá y mi abuela, también hice algo de comer y hay frutas, ¿quieres probar?
Marcelo – Claro, me encantaría, un poco de café no está nada mal ¿No viste mi libro? No lo vi al despertar.
Nicolás – Toma un poco, pero ten cuidado en quemarte está un poco caliente y tu libro, oye, no lo se, no lo he visto pero termina el café, desayuna y te ayudo a buscarlo.
*Marcelo se acerca a Nicolás después de desayunar y Nicolás lo besa. minutos después. Marcelo comienza a perder la respiración*
Nicolas – ¿Sucede algo? ¡Te ves muy mal!
Marcelo – ¿Qué me hiciste?
Nicolás – Te di de tomar mi café ¿No te gusto? ¡No deberías aceptar algo de un desconocido y menos pasar la noche con él!
Marcelo – ¿Por qué me haces esto?
Nicolás – ¿Me crees estúpido? Sé que intentabas envenenarme. Y te lo probare *Nicolás busca en sus cosas el libro de Marcelo y se va a las páginas finales, donde esperaba encontrar que Marcelo quería matarlo, pero este se da cuenta que el libro no tiene que ver nada con matarlo sino más bien hablaba de un amor no correspondido* – No puede ser verdad, debe haber un error ¡Esto es mentira! ¡Querías matarme!
*Marcelo cae al suelo*
Marcelo – Te equivocaste, y realmente si quería tener algo contigo, por eso disfrutaba observarte, estudiaba tu personalidad, tomaba la hora en que me acercaba mas a ti *Marcelo se agita y comienza a perder el conocimiento* Ahora solo espero que disfrutes del último café Nicolas.
*Marcelo muere a los pies de Nicolás*
Nicolás – No, por favor despierta. ¡No, Marcelo!

– Presente – Casa de Vanessa –

Vanessa – Cada día lamento más el que ahora estés encerrado.
Nicolás – Yo siento más no poder ir a ver a mi mamá, seguro hoy me prepara el café que tanto me gusta y aprovechare para presentarle a Marcelo ¿Será que hoy si viene a verme?
Vanessa – ¿Tú mamá? Pero si tú mamá… ¿Sabes qué?, Tienes razón, yo hablare con ella y le escribiré a Marcelo, ¿Nos vemos en un rato, si?
Nicolás – Gracias, por favor diles que los quiere y que me visiten mas seguido, tengo muchas cosas que contarles.
Vanessa – Esta bien, prometo hacerlo mi amor..
*Vanessa se aleja de Nicolás y termina de confirmarse que Nicolás está totalmente desequilibrado mentalmente* – Lo siento Nico, nunca quisiste ver que estaba enamorada de ti y ahora me corresponde ayudarte, esto es por tu bien *Cierra la puerta donde lo mantiene escondido, aislado y encerrado*
Fin

 


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