Terror y miedo reales en México: La historia de la Isla Clipperton

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Un suceso tan potente que sólo de imaginar la situación y empatizar con quienes realmente la vivieron resulta absolutamente estremecedor Sucedió en México, en una de las partes de su territorio más desconocidas y aisladas, aunque actualmente pertenece a Francia.

La isla Clipperton

Este pedazo de tierra deshabitado en mitad de la nada, de apenas 8 km2 contando la laguna interior, está situado en el Océano Pacífico, 1300 kilómetros al suroeste de Acapulco, y se distancia mil kilómetros de cualquier otro pedazo de tierra emergida. Clipperton es un infierno disfrazado de atolón, con sus aguas interiores estancadas y ácidas, un sol abrasador en verano, unas lluvias descomunales que superan en cantidad a las de la mayoría de selvas tropicales, y frecuentemente azotada por ciclones y vientos huracanados. Fue a comienzos del siglo XX, cuando las disputas acerca de su soberanía que entonces recayó en México, motivaron que el gobierno de Porfirio Díaz, enviara un destacamento al lugar comandado por Ramón Arnaud para reclamar su propiedad, construir un faro, y explotar lo único de valor que poseía el islote: el guano, heces de aves usadas como fertilizante.

El asentamiento poco a poco creció en infraestructuras, contando con un enlace bimensual con Acapulco para el reabastecimiento, y lentamente los trabajadores se fueron estableciendo junto a sus familias. Nadie de los 100 habitantes con los que contaba Clipperton en esos momentos imaginaba la orgía de muerte que se avecinaba. Todo comenzó en 1914 cuando una goleta estadounidense encalló, siendo un soldado devorado por los tiburones durante el rescate. Mientras tanto en México había estallado la Revolución, hecho que causó que el envío de suministros quedara cancelado al ser hundido el barco que se encargaba de ello, dejando a los 100 de Clipperton aislados en mitad del océano Sencillamente, el mundo se olvidó de que existían, quedando totalmente abandonados.

Un huracán asoló la isla destruyendo numerosas instalaciones y arrancando la vegetación que habían plantado, tan sólo 7 palmeras sobrevivieron 3 hombres, ante la horrible situación, se lanzaron al mar en un pequeño bote, llegando a Acapulco semanas después para pedir socorro, pero nadie quiso prestar ayuda ni enviar víveres. Mientras tanto en la isla un barco estadounidense apareció, pero Ramón Arnaud se negó a que fuera evacuada, seguro de que la ayuda mexicana llegaría. Se equivocó Durante el año siguiente, el hambre y el escorbuto empezaron a sembrar de muerte la isla, y a llevarse a los menos preparados.

El capitán Arnaud y sus 4 mejores hombres morirían ahogados en un intento desesperado de alcanzar el continente. En 1917 tan solo quedaban con vida un hombre, farero, de nombre Victoriano Álvarez, 8 mujeres y 7 niños. De unas 100 personas, tan sólo seguían vivas 16. Y fue entonces cuando Victoriano, según se describe textualmente en los escritos, negro, bajo, feo y de dientes podridos, perdió la cordura y comenzó una espiral de violencia salvaje en donde nadie tenía escapatoria. Se auto proclamó rey de la isla comenzando una serie de violaciones a las mujeres que en muchos casos acababan en mutilaciones y sangrientas muertes bajo un mandato obligado donde imperaba la esclavitud

Las mujeres comenzaron a ser cazadas por el farero para ser retenidas y forzadas hasta morir, momento en el que se decidía por otra víctima. Sin escapatoria, sin posibilidad de pedir auxilio, tratando de mantener a salvo a los niños y con un psicópata enloquecido a unos metros, que se las llevaba una a una para torturarlas sexualmente hasta morir. Tras 4 asesinatos sexuales, le llegó el turno a Alicia Rovira, la mujer del que fuera líder del destacamento, Ramón Arnaud, pero ella, de carácter fuerte, se la jugó a una carta para evitar su más que seguro destino. Con estrategia logró seducir a Victoriano para hacerle confiarse y que bajara la guardia. En realidad, solo fue una trampa para en un descuido, y con la ayuda de otra mujer abatirlo a martillazos en la cabeza y perforar su torso con una vara metálica antes de intentar quemarlo, en una escena de sangre y vísceras donde tomaron revancha de todas las atrocidades que había cometido.

Un navío militar americano, llegó casualmente a la isla muy poco después, aún durante 1917, rescatando a los únicos supervivientes del asentamiento tras años de abandono, hambre, violencia y muerte, 4 mujeres y 7 niños. Unas 90 personas murieron por enfermedades, por hambre, o víctimas de la locura sexual de un perturbado. La sangrienta historia de Clipperton, también conocida como la Isla de la Pasión, permanecerá por siempre en la memoria de quienes la conocen. Sucedió realmente y es historia, constituyendo una de los más siniestros relatos de aislamiento que se recuerdan.

 


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